Ferrari ve la luz del Tunel y Mercedes la revalidación del título

Se ha subido el telón de la categoría reina del automovilismo una vez más, aunque tal vez, no de la mejor manera. En años anteriores se veían hasta 30 coches de F1 en la parrilla de largada. En otras épocas no muy lejanas, hasta 22, pero para este 2015 parece que se ha revertido con superioridad. Solo unos 15 monoplazas lograron conformar la grilla, agregando dificultades de salud como lo fue para el piloto Bottas con su espalda y hasta abandonos, previo a la salida, (Magnussen y Kvyat) y sin olvidar, la no participación de Manor Team, que por problemas de “Sofware” (aparentemente), les ha llevado a no disputar la cita.

Ante tantas adversidades, la felicidad sigue y parece que permanecerá por un buen rato en el equipo Mercedes. Las flechas plateadas llegan más que decididas a retomar el campeonato de 2014. Nico y Lewis dominaron todo el fin de semana y no han permitido ningún tipo de oportunidad a sus adversarios. Rosberg ha perdido alguna milésima en la clasificación y Hamilton no la ha desaprovechado para que desde el inicio de la carrera no perdiera el pulso y le llevara al final a conseguir su victoria N° 34 y la 2° en Australia, quien adicionalmente, se mete en la historia como el 5° piloto con más vitorias en el “Gran Circo”.

“No ha cometido errores, ha manejado como todo un campeón” resaltó su compañero Rosberg una vez finalizada la carrera.

El “Forza Ferrari” se ha vuelto ha escuchar, pero esta vez en la voz del 4 veces campeón del mundo, Sebastian Vettel. El alemán se ha estrenado con un debut más que satisfactorio en la casa Italiana tras culminar 3° en la carrera, aunque su compañero escudeto no ha logrado terminar de la misma manera, tras problemas con su equipo en el Box.

Encantador y alentador ha sido el buen debut de Felipe Nasr, Marcus Ericsson y Carlos Sainz Jr. Los tres pilotos lograron sumar unidades, algo que no se veía desde el GP de EEUU 2005.

La potencia se vio y las ganas han sobrado, al menos eso se ha visto con el E23 del renovado Lotus que a diferencia del año pasado, se han logrado meter en la Q3 de la clasificación. El vinotinto Pastor Maldonado una vez más se tuvo que ver ligado a su racha de no poder terminar una carrera en Australia, pero no por su manejo, sino por un roce propiciado por el piloto de Sauber, Felipe Nasr, quien raramente los comisarios no han investigado. Una vuelta más tarde Grosjean se vio obligado también a retirarse. “No hemos sentido nada bien el coche en la vuelta de adaptación y hemos preferido retirarnos”, apuntó el francés.

Por su parte, la reaparición de Mclaren Honda prometía ser entusiasta, tras recordar la época maravillosa en aquellos años de gloria junto al gran A. Senna y que esta temporada no parece ser aún, una sombra deslumbrante. La gran inversión de dinero puesta en la dupla Fernando Alonso y Jenson Button solo se pudo ver en los Test de pre temporada., ya que el asturiano por recomendaciones médicas, tuvo que ver la carrera desde su casa y le sustituiría, Kevin Magnussen, que en las libres por cierto, ya ha roto por primera vez el coche. El piloto de Dinamarca ni si quiera ha podido rodar para la carrera. Su máquina potencia, simplemente quedó en nada y las alarmas parecen más que encendidas. El lado positivo queda con el pilotaje del inglés Button. El piloto al menos logró terminar toda la contienda y asume “Que es importantísimo para poder seguir suministrando datos al equipo”.

Finalmente nos preguntamos:

¿Resistirá Mclaren el calor de la tan exigente cita de Malasia?

¿Seguirá Sauber en el top 10 o solo fue un espejismo?

Lotus, ¿Sumará en el top 6? Ritmo contundente tienen.

Y Ferrari, ¿Ha vuelto?

Nos leemos en una próxima ocasión, saludos.

Diez Años de Pasión

Una vez, por allá por el año 2004, un domingo, como era habitual, mi papá compró su diario. Creo que era marzo, y como estaba a punto de comenzar la temporada de Fórmula 1, el diario trajo un encartado especial sobre los equipos, los pilotos y los GP que se iban a disputar. Yo, que estaba aburrido, me puse a leerlo.

Me causó algo de interés, pero no generó un gran impacto en ese momento, y lo dejé por ahí en alguna mesa. Pero el destino, que es más insistente que un niño cuando quiere un dulce, hizo que al poco tiempo, volviera a aparecer el librito en mi vista. Ésta vez se acercaba el GP de Mónaco, así que decidí probar suerte y ese fin de semana sintonicé el canal de deportes.

No se si fue la belleza de Montecarlo, el ambientazo que genera el GP de Mónaco o lo emocionante que fue esa carrera (una de las pocas que no ganó Schumacher ese año), pero quedé inmediatamente enganchado a la F1, me atrevo a decir, por el resto de mi vida.

Recuerdo muy claramente muchos detalles: (Michael) Schumacher y Montoya chocando en el túnel, Jenson Button acechando a Trulli hasta el final de la carrera, la euforia de Briatore abrazando y besando a su consentido (puesto que abruptamente pasaría a ocupar Alonso más adelante esa temporada) y muchos detalles más.

A partir de ahí, comencé a sentir la ansiedad al terminar una carrera, esperando que esas dos semanas pasaran rápido para que llegara la próxima.

Primero fue Olivier Panís, luego Jarno Trulli y ahora Alonso. Esos, y en ese orden, han sido a quienes les he ligado para ganar el título. Lamentablemente, nunca he visto ganar el título a mi favorito (Alonso, cuando ganó no era mi favorito).

Haciendo una retrospectiva, muchas cosas han pasado: equipos que se fueron y otros que llegaron, como el modesto Jaguar que se convirtió en el dominante Red Bull. ¡Quién no recuerda a los Minardi y a los Jordan, que aunque modestos, ponían todo sus esfuerzos y a veces daban un buen espectáculo!

En diez años pasamos de tener dos marcas de cauchos, o neumáticos, según el país desde el que me leas: Bridgestone y Michelin, quienes tenían una rivalidad tan elevada, que hasta me atrevería a decir que antes habían tres campeonatos: Constructores, Pilotos y Cauchos.

En diez años hemos tenido 6 campeones diferentes: Schumacher, Alonso, Raikkonen, Hamilton, Button y Vettel.

Hace 10 años, mi hermana (@f1sil) no entendía qué tenía de emocionante ver unos carritos dando vueltas durante dos horas. De tanto verme, terminó siendo hasta más fanática de este deporte que yo. Quienes la conocen, podrán notar que la vida tiene más vueltas que el  GP de Mónaco.

En diez años, hemos visto un montón de cambios aerodinámicos para todos los gustos: Narices anchas y angostas, aletitas que aparecen y desaparecen en cualquier parte de los carros. Motores V-10, V-8, V-6, turbo, atmosféricos, etc. ¡Cuesta creer que hasta hace poco en la parada en boxes también recargaban combustible, y más de una vez se quedó atorada la manguera!

En resumen: si algo ha caracterizado la F1 en estos diez años que llevo siguiéndola es el constante cambio, a veces para mejor, otras para peor. Pero hay una cosa que no cambia: la pasión por cada carrera.